As 2025 draws to a close, we reflect on a milestone year that marks one quarter century since the genesis of the International Federation of Arts Councils and Culture Agencies and since the assembly of our first World Summit on Arts and Culture. It also marks 20 years since the adoption of the 2005 UNESCO Convention on the Protection and Promotion of the Diversity of Cultural Expressions, the principles of which we champion throughout our work. These milestones were accompanied by a calendar of significant gatherings and collaboration across the international cultural community, as we continue to work together to pursue shared goals. Below, we are pleased to share a summary of our reflections from the year, with an extended version available to read on our website.
Throughout the year, our discussions with the international community have emphasised that culture is an essential dimension of any liveable society; it is not simply secondary to sustainable development. This was made clear across significant gatherings including our 10th World Summit in Seoul, Republic of Korea in May and MONDIACULT 2025 in Barcelona, Spain in September.
Global activities related to financing culture were also increasingly visible. In July, in Spain the fourth International Conference on Financing for Development adopted the Seville Commitment which includes landmark recognition of the contribution of culture and the creative economy to sustainable development. And in August, leaders from Asia-Pacific adopted a joint statement that confirmed the economic influence of culture and the cultural and creative industries (CCI) as catalysts for economic growth at the first APEC High-Level Dialogue on Cultural and Creative Industries.
Focused discussions also took place on Artificial Intelligence (AI), digital governance and data sovereignty as forces that are shaping the cultural landscape. UNESCO's Independent Expert Group on Artificial Intelligence and Culture, warns that AI is advancing faster than global governance in its latest 2025 report, while the World Economic Forum's Future of Jobs Report 2025 shows that the cultural and creative sectors (CCS) will face significant disruption and change as automation and AI reshape labour markets. In response, several governments have implemented new laws and formed interministerial and private partnerships to help improve working conditions for the sector. Furthermore, the revised UNESCO 2025 Framework for Cultural Statistics was launched, developed by an Expert Working Group on which IFACCA served. After 16 years since the 2009 version, this much-anticipated revised framework addresses longstanding gaps in comparative data and provides governments and cultural agencies with improved tools to measure the social and economic contributions of culture.
Peacebuilding and protection of cultural heritage in conflict zones remains a priority, as does the growing commitment to protecting languages and Indigenous knowledge systems. Some progress has been made since the historic adoption of the World Intellectual Property Organisation Treaty on intellectual property, genetic resources, and associated traditional knowledge. The Republic of Malawi became the first country to ratify the Treaty in December last year, with the Republic of Uganda becoming the second to do so in August this year.
The environment and the role of culture in climate action have also continued to be in the spotlight this year, with culture playing a pivotal role at the 30th United Nations Climate Change Conference of the Parties (COP30) in Belém, Brazil. Notably, at COP30 culture was included for the first time within the official climate action agenda, underscoring increasing recognition of culture in climate discussions. This builds on the momentum from the recent Barcelona Declaration by the Group of Friends for Culture-based Climate Action at MONDIACULT 2025.
As we enter the next quarter of the century, we must urgently tackle global challenges, and international cooperation and multilateralism will be key. Culture is at the heart of who we are and how we envision our shared future: culture is our compass. The path ahead demands that we secure public and private investment; address structural barriers faced by cultural institutions; and support legal, institutional and financial plans, including better protections for cultural workers, cultural rights and traditional knowledge. Culture has always shaped the future and in 2026 and beyond we must continue to build the scaffolding to support and sustain it. The intensity of dialogue in the last 12 months must now transform into concrete actions.
Read the full version of our 2025 end of year review here.
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El 2025 en perspectiva: la cultura es nuestra brújula
En este final del 2025, reflexionamos sobre este año histórico en el que se cumple un cuarto de siglo desde la creación de la Federación Internacional de Consejos de las Artes y Agencias Culturales y de la celebración de nuestra primera Cumbre Mundial de las Artes y la Cultura. También se cumplen 20 años desde la adopción de la Convención de la UNESCO de 2005 sobre la Protección y Promoción de la Diversidad de las Expresiones Culturales, cuyos principios defendemos a través de nuestro trabajo. Estos hitos han estado acompañados de un calendario de encuentros significativos y de colaboración en toda la comunidad cultural internacional, mientras seguimos trabajando en conjunto para alcanzar objetivos compartidos. A continuación, les ofrecemos un resumen de nuestras reflexiones de este año y pueden leer una versión más completa en nuestra web.
Durante todo el año, nuestros diálogos en el seno de la comunidad internacional han enfatizado que la cultura es una dimensión esencial de cualquier sociedad habitable, no meramente un factor secundario del desarrollo sostenible, lo que quedó claro en encuentros relevantes como nuestra 10a Cumbre Mundial en Seúl, República de Corea, en mayo, o MONDIACULT 2025 en Barcelona, España, en septiembre.
Las actividades internacionales relacionadas con el financiamiento de la cultura fueron cada vez más visibles. En julio, en España, la cuarta Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo adoptó el Compromiso de Sevilla, que incluye un reconocimiento histórico de la contribución de la cultura y la economía creativa al desarrollo sostenible. En agosto, líderes de Asia-Pacífico adoptaron una declaración conjunta confirmando la influencia económica de la cultura y las industrias culturales y creativas como catalizadores del crecimiento económico en el primer Diálogo de Alto Nivel de APEC sobre Industrias Culturales y Creativas.
Tuvieron lugar también debates centrados en la Inteligencia Artificial (IA), la gobernanza digital y la soberanía de datos como fuerzas que están moldeando el panorama cultural. El Grupo Independiente de Expertos(as) de la UNESCO sobre Inteligencia Artificial y Cultura advirtió que la IA avanza más rápido que la gobernanza global en su último informe de 2025, mientras que El Informe sobre el futuro del empleo 2025 del Foro Económico Mundial mostró que los sectores culturales y creativos (SCC) sufrirán una disrupción significativa a medida que la automatización y la IA transformen los mercados laborales. A modo de respuesta, varios gobiernos han implementado nuevas leyes y establecido colaboraciones interministeriales y privadas para ayudar a mejorar las condiciones laborales del sector. Además, la UNESCO publicó su Marco revisado de estadísticas culturales 2025, desarrollado por un Grupo de Expertos(as) en el que participó IFACCA. Tras los 16 años transcurridos desde la versión de 2009, este esperado marco revisado aborda brechas históricas en datos comparativos y proporciona a los gobiernos y las agencias culturales herramientas mejoradas para medir las contribuciones sociales y económicas de la cultura.
La construcción de paz y la protección de los(as) artistas y del patrimonio cultural en las zonas de conflicto es una prioridad, igual que el creciente compromiso para proteger lenguas y conocimientos indígenas. Se han logrado algunos avances desde la histórica adopción del Tratado de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) sobre propiedad intelectual, recursos genéticos y conocimientos tradicionales asociados. La República de Malawi se convirtió en el primer país en ratificar el tratado en diciembre del año pasado, y la República de Uganda fue el segundo en hacerlo en agosto de este año.
El medio ambiente y el papel de la cultura en la acción climática continúan siendo el centro de atención este año, con la cultura en un papel fundamental en la 30ª Conferencia de las Partes (COP30) en Belén, Brasil. Cabe destacar que, en la COP30, la cultura se incluyó por primera vez en la agenda oficial de acción climática, lo que pone de relieve el creciente reconocimiento de la cultura en los debates sobre el clima. Esto se basa en el impulso de la reciente Declaración de Barcelona del Grupo de Amigos(as) para la Acción Climática Basada en la Cultura en MONDIACULT 2025.
Entrando en el próximo cuarto de siglo, debemos abordar con urgencia los retos globales, para lo que serán claves la cooperación internacional y el multilateralismo. La cultura está en el corazón de quienes somos y de cómo imaginamos nuestro futuro compartido: la cultura es nuestra brújula. El camino por delante exige garantizar la inversión pública y privada, abordar las barreras estructurales que sufren las instituciones culturales y apoyar planes legales, institucionales y financieros, incluyendo mejores protecciones para quienes trabajan en el sector cultural, los derechos culturales y el conocimiento tradicional. La cultura siempre ha dado forma al futuro y, en 2026 y más allá, debemos seguir construyendo el andamiaje para sostenerla. La intensidad del diálogo en los últimos doce meses debe transformarse ahora en acciones concretas.
Lea la versión completa de nuestra perspectiva sobre 2025 aquí.